Desde la banda: Miguel Fernández

Después de las cuatro primeras jornadas y tras poner Antonio Cánovas su cargo a disposición del Club se decide que este no continuara al frente del equipo con el fin de revertir la situación. Me brindan la oportunidad de coger las riendas del equipo senior, dudando en un primer momento si aceptar o no por la magnitud del desafío pero a la vez tenía ante mí uno de mis mayores sueños que no era otro que entrenar a mi equipo en categoría nacional.

Confiado de que jugadores y calidad había de sobra en la plantilla a pesar de que los resultados no habían acompañado hasta el momento, me encontré un grupo muy desmotivado y lo primero que hice fue centrar mis esfuerzos en que recuperarán la confianza en ellos mismos y a su vez hacerles ver que si queríamos obtener resultados, todos debíamos de remar en la misma dirección independientemente del rol de cada uno dentro de la plantilla.

Por delante un calendario bastante complicado con enfrentamientos ante equipos que en ese momento se encontraban en la zona alta de la clasificación. Tras la primera semana de entrenamiento disputamos el encuentro contra Pozoblanco en su pabellón obteniendo un trabajo empate a uno, en ese momento comprobé que la actitud y la mentalidad del equipo era distinta y sabía que entre todos sacaríamos al equipo de la situación en la que se encontraba. A las siguientes jornadas sumamos cinco victorias consecutivas que nos situaron con 16 puntos en la mitad de la tabla. Desde entonces el equipo ha tenido fe en sí mismo y ha competido en todo y cada uno de los partidos disputados incluso poniendo contra la cuerdas al ya campeón Bujalance.

Empieza la segunda vuelta y en las primeras cuatro jornadas conseguimos nueve de los doce puntos posibles ganando a equipos como Écija o Pedrera en duelos donde al descanso el marcador era muy desfavorable, algo de lo que debo de estar orgulloso esta temporada es que el equipo siempre ha creído en sí mismo  y nunca ha dejado de luchar hasta el pitido final. Ya en el último partido disputado y que fuera aplazado en su día a petición de los compañeros de Trigueros conseguimos una amplia victoria tras la que el equipo fijó la vista de forma inmediata en el enfrentamiento contra el Alcalá para intentar acercarse aún más a las cuatro primeras posiciones de la clasificación. A partir de aquí el Covid-19 se instaló entre nosotros para frenar nuestro ritmo dentro de la competición y fuera de ella.

El grupo acaba la temporada con sabor agridulce y es que no perdía la esperanza de que la liga se fuese a retomar. A día de hoy pienso que la próxima temporada, el equipo llegará con ganas de seguir haciendo las cosas tan bien como hasta el momento.

Desde aquí quiero aprovechar para agradecer a cada uno de los jugadores, cuerpo técnico y directiva la confianza depositada en mi pese a mi corta trayectoria deportiva. Reiterar mi agradecimiento a la directiva, y en especial a los capitanes que en su día barajaron mi nombre como la primera opción a tomar el timón.


Descansad y cuidaros mucho amigos,  pronto nos volveremos a ver donde más nos gusta, en nuestro Pabellón Pablo Borrego Gálvez.

Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *