Humilde remontada

Complicado inicio de segunda vuelta el que tenía el equipo en el que aparte de recibir a un gran equipo, sufría durante la semana la peor plaga de lesiones de lo que va de temporada en la que jugadores como Robles Jrs. Fernando, Fran, Iván o Morillas no habían podido ni siquiera ejercitarse en ninguna de las sesiones de entrenamiento.

En frente un Écija reforzado y confiado hasta tal punto que ya se relamía desde hace días con la próxima visita del líder Bujalance a su cancha sin prestar mucha atención a su visita a Gilena, hecho que a la postre lo condenaría a ser incapaz de reaccionar ante el vendabal de los nuestros con juego de cinco.

La primera mitad se pareció mucho a lo que estamos acostumbrados a ver frente a los astigitanos donde sin hacer un buen juego te superaban con relativa facilidad poniéndose 0-2 arriba en dos zarpazos mientras que los nuestros lo intentaban insistentemente con poca claridad. En una gran salida de presión Fernando recepciona una paralela y de disparo cruzado bate a Cata por el único hueco posible, 1-2. Con este tanto la grada empezó a entrar en el partido a la par que el equipo sin embargo poco despues es el cuadro amarillo el que de nuevo conseguiría batir a Rafa en un gol que de manera automática y tras una celebración fuera de lugar del jugador rival hizo que la temperatura subiera dentro y fuera del 40×20. Con 1-3 Miguel Fernández apostaba por el juego de cinco para intentar acortar distancias antes del descanso sin embargo lo que pudo suceder y de manera increíble no sucedió fue que llegara el cuarto de los visitantes cuando una pérdida en la circulación hace que Keren conduzca sin oposición hasta llegar a la linea de gol echando el balón por encima del larguero cuando ni siquiera portero había por lo que el marcador al descanso ya no se movería.

La segunda mitad se iniciaba tal y como acabó la primera con los nuestros jugando de cinco sin conseguir batir a Copete y dando lugar al cuarto gol del Écija tras una falta de entendimiento en nuestros dos últimos jugadores que hacen que el atacante visitante encare a puerta vacía y ahora sí, haga el 1-4.

A partir de aquí los visitantes se cerraron en diez metros concediendo más posesión a los nuestros y a la espera de cazar alguna contra que terminara por finiquitar el encuentro a su favor. Por nuestra parte y a pesar del empuje de la grada no se conseguía acortar distancias ni siquiera con un tiro desde los diez metros y una superioridad numérica durante dos minutos tras expulsión rival. Con 1-4 se llegaba al que para algunos fue el punto de inflexión cuando los árbitros expulsan a Pedro de una forma tan exagerada como lo habían hecho antes con el jugador del Écija en lo que a la famosa ley de la compensación conocemos. No aprovecharía tampoco la superioridad el Écija apostando más por agotar los dos minutos con posesión que por buscar el quinto algo que no deja en buen lugar al técnico de un equipo que busca instalarse en puestos de «Play-Off» a Segunda División B.

No cesó en su empeño Miguel Fernández y siguió jugando de cinco ataque tras ataque y presionando a tumba abierta en los últimos cinco minutos lo que trajo consigo el 2-4 tras un buena presión en el área de Copete que acaba con el balón en el fondo de sus redes. A pesar de la desventaja de dos goles el equipo ya olía al de esas tardes que quedan grabadas a fuego en la memoria de todos y en una abrir y cerra de ojos con dos goles de Jareño que haciendo las veces de «portero-jugador» desviaba lo justo dos zapatazos de Robles Jrs. para poner patas arriba a un Pabellón que jugó su papel a la perfección para que el final fuese el esperado.

Aquí la clave del encuentro, mientras los de Lay en su momento apostaron por defenderse con balón los nuestros con el empate a cuatro y dos minutos por disputar siguieron jugando de cinco sin ni siquiera dar por bueno el empate, y sí, llegó el premio a la ambición, Nelson puso por primera vez a los nuestros arriba en el partido con un gran gol desde media distancia que hacía que el éxtasis se apoderara de todos los allí presentes. Ahora sí se veía obligado el rival a jugar de cinco lo que restaba de encuentro y no es que no encontrara el camino para igualar la contienda sino que el goleador de la tarde Jareño cayéndose y desde treinta y cinco metros ponía la puntilla al partido con el definitivo 6-4.

Agradeceder el impresionante apoyo de una grada que disfrutó del equipo tanto como el equipo lo hizo de ella dejando constancia de que antes de Bujalance está Gilena. Los nuestros encaran la nueva semana de trabajo con la incertidumbre de si disputará o no el correspondiente partido en Trigueros (Huelva) por problemas de disponibilidad de instalaciones del equipo onubense.

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